-Yo te culpo por no haber sido capaz de retener a mi madre el día en q se fue.
-Te culpo por no haber estado en la casa y haber dejado que me criase entre niñeras y la calle
-Te culpo por haberlo sacrificado todo por nosotros, incluso a nosotros
-Te culpo por haber tratado de criar a tres hombres sin saber como hacerlo
-Te culpo por haberme dejado enfrentarme solo a la vida y al despertar sexual
-Te culpo por haberme enseñado a temerte y respetarte a base de golpes
-Te culpo por enseñarme que la mujer indicada llegará y q no es la que yo decidí
-Te culpo por ser así como eres inconsecuente con lo que piensas
-Te culpo por ser un padre ausente y enseñarme que uno esta primero
-Te culpo por ser maniático con mis hermanos más chicos y dejar q hagan lo que quieran
-Te culpo por ser tan coqueto y por coquetearle a mis amigas
-Te culpo por decir a viva voz q esa chica me gustaba
-Te culpo por no llamarme y exigirme q yo te llame
-Te culpo por contarme de tus deudas y explicármelas una a una, con lujo de detalles
-Te culpo por ser anticuado y no asumir q los gemelos se acostaban con sus novias a los 16
-Te culpo por no haberme abandonado y creer en mi
-Te culpo
Querido Papa:
A esta hora, en q estamos lejos, a esta hora en q la distancia, las ideas y las formas de ser nos han separado pienso en lo q pasamos recorriendo el mismo camino. Y no digo juntos, por nunca fue así. Por q si bien hicimos el mismo camino nunca estuvimos uno junto al otro.
Sin embargo aprendí, obvio, nadie pasa su vida sin aprender.
Aprendí a q las cosas no son tan importantes como parecen, a ser un cobarde y no tener la fuerza de retener a tu gran amor. A veces recuerdo esa mañana de 1988 cuando desperté y escuche su discusión. Ella te fue infiel, no la culpo, es un mal que yo también tengo. Pero ella formo una relación con el, ella simplemente se enamoro de alguien mas, fuiste tu quien la perdió y no fue capaz de retenerla. Te resignaste weón, aceptaste perderla y no hiciste nada y yo aprendí de eso hoy suelto las amarras pa que la negra se valla. Si, se alguien mas llegara, pero se que me arrepentiré secretamente para siempre y me arrepentiré como se q lo haces tu.
Aprendí a sacrificarlo todo por el bien de tu familia, a sacrificar incluso a la familia. Aprendí, y deje yo mismo a mi hijo de lado por encontrar un trabajo con el cual mantenerlo. Así lo estoy perdiendo, como me perdiste tú en el camino de hacerme como soy.
Aprendí a el respeto por los mayores, a cuando el burro grande habla, los burros chicos paran las orejas, si no, se gana una zurra. Por q cuando papa habla siempre tiene la razón y no hay nada q el hijo pueda decir, hasta q tenga edad suficiente para no temer que lo pararse frente a el y decirle –tu no me tocas nunca mas-
Aprendí a ser inconsecuente, a parecer retrogrado, a ser desapegado a mi familia, a tener este maldito problema de desprendimiento, a no extrañar a nadie, a mentir de manera descontrolada.
Pero es mas q eso esto q siento, aun q nunca estuviste, aun que odio como defiendes tus puntos de vista, como coqueteas con mujeres jóvenes, como te sientes dueño de un lugar cada vez q llegas, esa desfachatez que te caracteriza, esa proyección de Autocontrol que tienes, pero a mi no me engañas viejo de mierda, yo he sido tu paño de lagrimas, yo te he escuchado, a mi has tenido q recurrir mas de alguna vez, como yo recurrí a tu alguna vez también. Tu no estabas cuando yo te necesite y tuve q buscarte. Ahora cuando tu me necesitas, tienes q buscarme.
Yo te tengo cariño, y sabes q puedes contar conmigo, pero yo ya me fui, hace mucho tiempo comencé mi vida solo, ya no soy tu hijo, soy solo yo y cometo tus mismos errores. Sin embargo lo mío es peor, por q me doy cuenta y no hago nada por cambiarlo, llevo mi vida por la misma senda que la llevaste tu…
Quizá por esto ultimo no puedo juzgarte, quizá por q pienso que tarde o temprano, así como yo te entiendo hoy, mi hijo me entenderá a mi.
Quizá eso no pase y yo siga siendo para el un mal padre, el mal padre q me se ser hoy. Y bueno, quizá lo pierdo en el camino, pero es un riesgo q debemos tomar, para q nuestros hijos sean fuertes. Así como yo soy fuerte en apariencia, al igual q tu, así lo será tu nieto, un hombre fuerte en apariencia, pero suave como un chocolate cuando recibe un poco de calor.
Tsk! Viejo, este es el estigma de la familia, lo sufriste tú cuando murió tu viejo, lo sufrí yo y los gemelos cuando saliste a buscar el pan, lo sufre mi hijo hoy. Y vamos q con mi actual derrotismo, ya no tengo la fuerza para cambar el mundo